El FRIEDRICH MAX es un espejo de grandes dimensiones. Su enorme superficie de cristal espejado y sus vibrantes colores crean una poderosa presencia gráfica. El corte del cristal evoca un portal espejado, subrayando el carácter escultórico del objeto. Esto se ve reforzado por el concepto de apertura visual y multidimensional del espacio, creando una sensación de amplitud excepcional.