



Esta mesa de centro o auxiliar se inspira en el movimiento ondulante del mar, reflejado en las formas orgánicas de su base. La madera de roble con acabado natural o nogal le aporta una gran calidez.
Junto con la tapa redonda de cristal, crea un ambiente acogedor y ligeramente retro, propio de los interiores de los años setenta. Ideal para crear un espacio íntimo donde reunirte con amigos o familiares: un lugar que te reconfortará.